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Sheinbaum y Morena: mal y de malas
Noticia publicada a
las 02:19 am 18/08/26
Por: José Gil Olmos.
Urge un cambio de estrategia y de estrategas en Palacio Nacional, porque los que han tomado el timón sólo le echan leña al fuego con la política de confrontación
Los problemas, conflictos y escándalos se le han ido acumulando a la presidenta Claudia Sheinbaum y al partido Morena de cara a las elecciones del 2027. Además del caso del gobernador Rubén Rocha Moya, el retiro de la visa a Andrés Manuel López Beltrán,
la reapertura del caso Ayotzinapa, el huachicol fiscal, las peleas a golpes de legisladores morenistas con priistas y el conflicto con el dirigente del PRI, Alejandro Moreno Alito, se suma la decisión de publicar una lista de medios y periodistas a los acusan de ser parte de una campaña en contra de la presidenta y el movimiento morenista.
La presidenta Sheinbaum y Morena sufren una de sus peores crisis en el gobierno. Producto de la soberbia, los morenistas han caído en faltas que tienen un impacto negativo inmediato y mediato en la opinión pública y en el electorado.
Es en estos dos campos, la opinión pública y el electorado, donde ya comenzaron a reflejarse todos y cada uno de los frentes que se han abierto por acusaciones de corrupción, vínculos con el narcotráfico, tráfico de influencias, ineficacia en temas sensibles como la salud y la educación, así como la protección a miembros importantes del movimiento.
La semana pasada ocurrieron tres de estos conflictos que abonan a una situación en la que la presidenta anda mal y de malas.
Uno, la decisión de reavivar el expediente de Alejandro Moreno alias Alito acusado de peculado y desvío de recursos cuando fue gobernador de Campeche.
El priista es quien ha encabezado la campaña de tildar al Morena de ser un “narcopartido” y a la administración de Claudia Sheinbaum de un “narcogobierno”. Para ello se ha agarrado de los casos del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, sobre quien el gobierno de Estados Unidos pidió su extradición, y del hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, a quien le retiraron la visa.
Alito Moreno ha acudido ante el gobierno de Donald Trump y a instancias internacionales para denunciar al gobierno morenista y decir que está amenazado de muerte.
El gobierno de la presidenta Sheinbaum tomó el camino de la confrontación reabriendo las demandas judiciales en contra del priista, buscando que se lleve a cabo un juicio político para retirarle el fuero y llevarlo a tribunales.
De la misma manera, es decir, confrontando, lo hizo atacando a los medios de comunicación a los que ha dado el papel de opositores políticos.
La exdirigente nacional de Morena y ahora consejera Jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, presentó primero una propuesta del derecho de las audiencias bajo la idea de la defensa al derecho de réplica y luego una lista de medios, periodistas y políticos a quienes señala que son parte de una estrategia política en contra del gobierno.
Ambas acciones son consideradas como actos de censura, y aunque Luisa María Alcalde rechazó que exista una “lista negra” de periodistas y figuras políticas y aseguró que es parte de un análisis sobre redes y amplificación artificial contra el gobierno, en los hechos fue tomado como un acto de desesperación por controlar a la opinión pública.
La decisión de tomar una estrategia de confrontación está llevando a la presidenta Sheinbaum y al partido Morena a un campo de batalla en el que tiene más que perder que ganar.
Mientras no tome cartas en el asunto en el caso del sinaloense Rocha Moya, en tanto no vaya a fondo en las investigaciones del huachicol fiscal en el cual están embarrados políticos, funcionarios, gobernantes y militares, en la medida que siga defendiendo al hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador y si mantiene la confrontación con los periodistas y medios de comunicación, la presidenta Sheinbaum y la dirigencia de Morena estará abonando un campo minado del saldrá muy débil para las elecciones del 2027 y 2030.
Urge un cambio de estrategia y de estrategas en Palacio Nacional, porque los que han tomado el timón sólo le echan leña al fuego con la política de confrontación.