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19 de junio de 1867, muerte de Maximiliano, Miramón y Mejía
Noticia publicada a
las 02:59 am 29/06/26
Por: Redacción.
El archiduque Maximiliano de Habsburgo nació el 7 de Julio de 1832 ( dos años después que el general Porfirio Díaz).
Llegó a México invitado por los conservadores al ver que nuestro país tenía 50 años en guerra, se había perdido la mitad del territorio nacional, casi cuarenta presidentes y no tenía para cuando acabar con la ambición de nuestros vecinos del norte.
Fue coronado emperador junto con su esposa Carlota (emperatriz) en la Catedral de México.
Dictó leyes en beneficio de los indígenas, prohibió el maltrato físico, que los niños no trabajaran, etc. Carlota hizo un viaje a Mérida donde fue recibida con gran júbilo por el pueblo yucateco.
En 1866, Carlota viaja a Europa para hablar con el emperador francés Luis Napoleón III y con el Papa Pío IX para que le regresen el ejército a su esposo. Todo fue en vano, no fue escuchada y jamás regresó.
Maximiliano entregó su espada a Mariano Escobedo en la ciudad de Querétaro, fue juzgado junto con los generales Miguel Miramón y Tomás Mejía y encontrados culpables; la sentencia: Pena de muerte.
El 19 de junio de 1867 en el Cerro de las Campanas, Querétaro, fueron pasados por las armas Maximiliano, Miramón y Mejía.
Sus últimas palabras fueron: "Que mi sangre selle las desgracias de mi nueva patria ¡Viva México!".
De ahí en adelante el cuerpo del emperador sufrió todo tipo de vejaciones; Se le preparó para el embalsamamiento, le fue cortado cabello por el médico, de la barba y la cabeza, también paños con la sangre de su cuerpo, todo eso se vendió a la gente rica de Querétaro.
El embalsamamiento fue hecho mal y fue trasladado a la ciudad de México para otro procedimiento, en el camino, la carreta cayó en un río y el cadáver se puso negro, en México se le colgó de los pies para que se le salieran los líquidos y embalsamarlo de nuevo, los ojos ya no servían y le pusieron los de una virgen, que eran negros, Maximiliano los tenía azules.
Juárez no entregaba el cuerpo y así pasaron los meses, Juárez quería que al pueblo se le olvidara la muerte del emperador, temía un levantamiento.
Por fin, a finales del mes de noviembre de 1867, el vapor Novara, donde Maximiliano y Carlota habían llegado tres años antes, se llevó el cuerpo del emperador. Muerto.
Al llegar a Austria a mediados de enero de 1868, recibió trato de emperador, los barcos dispararon salvas.
Al verlo su madre pronunció estas palabras: "Este no es mi hijo".
Alehtse Tamez.
Así era Porfirio Díaz.