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El General Tomás Mejía
Noticia publicada a
las 05:32 am 21/06/26
Por: Redacción.
Justo Sierra escribiría de él: "Fue permanentemente fiel a su idea; combatió y murió por una causa identificada con su inconmensurable fe religiosa y se creyó un soldado de Cristo cuando luchaba por la reacción y el Imperio. Para él no hubo nunca una oportunidad de desvincular el catolicismo y la patria; era del temple de los cruzados y los mártires.
Pudo salvar su vida, pero no lo quiso sino con la condición de que sus compañeros se salvasen con él. Cualquier mexicano, sea cual fuera su campo, debe saludar su tumba con orgullo y respeto".
Más Allá Del Cerro De Las Campanas: El General Tomás Mejía A La Luz De Nuevos Documentos de Jesús García Ávila
19 de junio, aniversario luctuoso de José Tomás de la Luz Mejía Camacho. El libro se adentra en la vida del general conservador de origen otomí, Tomás Mejía, quien nació el 17 de septiembre de 1820 en Pinal de Amoles, Querétaro, y fue fusilado en 1867 junto a Maximiliano de Habsburgo y Miguel Miramón. A través de una rigurosa investigación jurídica e historiográfica, el autor logra rescatar la memoria de un personaje clave que la narrativa oficialista transformó en un simple antagonista de la República juarista.
El valor principal del texto radica en la aportación de valioso material documental inédito recopilado por el investigador. Estas fuentes primarias permiten entender la carrera militar de Mejía no como una traición a la patria, sino como la defensa legítima de sus convicciones ideológicas y de los pueblos indígenas del centro de México. García Ávila utiliza su formación jurídica para analizar los juicios y las decisiones políticas que sellaron el destino del general en Querétaro.
Un eje central de la narrativa aborda el trágico destino que sufrieron los restos mortales y la familia del general tras las descargas de los fusiles republicanos. La obra visibiliza el calvario de su pareja, Agustina Castro, y de sus descendientes directos, quienes padecieron la persecución y el estigma social. El autor realiza un minucioso rastreo histórico y físico para localizar el paradero final del cuerpo de Mejía, demostrando que las consecuencias de la guerra trascendieron las ejecuciones.
Dentro de estas revelaciones, la investigación desmitifica la idea popular de que el presidente Benito Juárez pagó el entierro del militar. El libro aclara de forma contundente que fue la propia viuda de Mejía quien costeó su funeral, enfrentando una severa precariedad económica, y no el gobierno juarista como sostenían algunos mitos históricos. Jesús García Ávila explica también cómo el general construyó un sólido liderazgo regional basado en la lealtad de las comunidades indígenas de la Sierra Gorda, un aspecto frecuentemente ignorado por los textos escolares tradicionales.
Poco se sabe con exactitud qué pasó después del 20 de junio de 1867 con la viuda de Tomás Mejía, Agustina Castro Martínez, ni con sus hijos. Incluso, quienes se han dedicado al estudio del general queretano le han prestado poca atención a la tercera viuda del Cerro de las Campanas y de su precaria situación. De este olvido surge otro dato histórico poco conocido: el hecho de que Porfirio Díaz, siendo ya presidente de la República, la visitara personalmente y le consiguiera una beca a su hijo, Tomás Mejía Castro, para que pudiera ingresar al Colegio Militar.
Finalmente, el libro se consolida como un referente indispensable para los interesados en la historia militar y jurídica del siglo XIX en México. El título hace alusión directa al Cerro de las Campanas en Querétaro, sitio emblemático donde el 19 de junio de 1867 fueron fusilados el emperador Maximiliano de Habsburgo y sus dos generales más leales: Miguel Miramón y Tomás Mejía. La investigación de García Ávila demuestra que el impacto del fusilamiento y el estigma político de la derrota conservadora no terminaron con las descargas de los fusiles, sino que trascendieron "más allá" en el tiempo, ensañándose con el entorno íntimo del general indígena otomí, lo que invita a reflexionar sobre cómo se construye la memoria colectiva y la justicia histórica.