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Y añadiría: “Esta industria rompió todos los récords al presentarse en las redes sociales una exposición de todólogos que nunca se había visto, impulsada por el gasto de operación de grupos políticos y privados que intentan crear descontento con el Gobierno Federal”.
Y explicaría: “Los aproximadamente 30 mil millones de pesos corresponden a una tercera parte de los 105 mil millones de pesos de ingresos por publicidad que se registraron en 2025, de acuerdo con el INEGI”.
Los expertos en todología destacaron esta semana en varios temas:
-El caso de feminicidio de Edith Guadalupe Valdés Zaldívar, en el cual tras sesudos análisis los expertos en todología concluyen que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México miente y está ocultando algo muy grave.
-El caso de los agentes de la CIA, fallecidos en Chihuahua, en donde los todólogos, tras investigaciones históricas aseguran que la presencia de esa agencia es positiva para luchar contra el narcotráfico porque el narcogobierno federal no lo hace.
-El caso del asesino solitario de Teotihuacán, en donde los expertos en todología, tras demostrar su conocimiento científico de etnología, sociología, sicología y psiquiatría, concluyen que el Gobierno Federal tuvo la culpa del asesinato a una turista canadiense.
Algunos de los ejemplos aparecidos, nada más en Facebook son los siguientes:
“Elegir Teotihuacán para asesinar a un turista no es aleatorio. Si el agresor compró el discurso de la “deuda histórica” o el “agravio colonial”, el turista se convierte en el representante vivo del “invasor” o del “explotador”… Si el agresor buscaba “vengar a los antiguos mexicanos” o atacar al “imperialismo” que representa el turista, entonces estamos ante un perfil de **terrorista etnonacionalista**, que en el espectro político mexicano actual, efectivamente se alinea más con los sectores radicales que apoyan la narrativa del actual gobierno. En México, el terrorismo como acto de barbarie hace años que se padece, pero a nadie le conviene aceptarlo. Ahora viene la pregunta más inquietante, cuantos enajenados andan por en las sombras alimentando su odio con el discurso oficial y que solo esperan un detonante para atacar”.
Otro: “El aparato gubernamental negará cualquier vínculo entre su propaganda diaria y el derramamiento de sangre en Teotihuacán, pero la evasión oficial resulta inútil frente a su enorme responsabilidad social por cultivar un terreno propicio para el rencor. Fomentar el odio de clases y el nacionalismo excluyente desde el atril más alto del país funciona como un detonador para individuos atrapados en la radicalización digital; sembrar agravios desde la cúspide del Estado, también asegura la gestación de nuevas hostilidades, acunando próximas explosiones de furia en las calles, servicios de transporte, centros comerciales y espacios públicos de la nación”.
Uno más, que por cierto inicia con la misma frase que el primer ejemplo: “SOBRE LA TRAGEDIA DE TEOTIHUACÁN… Llevan años desde la PRESIDENCIA hablando pestes de los turistas y pidiendo que se disculpen los extranjeros por la Conquista de México, que no es de extrañar que uno de sus fanáticos, borregos o becados, cometiera semejante atrocidad en la Pirámide de la Luna. LOS DISCURSOS OFICIALES deben también ser señalados como RESPONSABLES!!”.
¿Quiénes promueven este discurso seudocientífico? Nada menos que muchas empresas, grupos políticos de oposición, partidos y hasta empresarios que usan a agencias de relaciones públicas para generar esta narrativa.
Van algunos datos duros: De acuerdo con el INEGI, en 2024 (último dato desglosado oficialmente), el total de ingresos por suministro de bienes y servicios por la prestación de servicios de publicidad fue de 105 mil 370 millones de pesos.
De esta cantidad (según cálculos propios basados en estadísticas empresariales) alrededor de 20 mil millones de pesos anuales corresponden a publicidad de las grandes empresas de productos de consumo, otros 15 millones de pesos son de la publicidad anual de los bancos.
Desde luego que esta publicidad no se destina de manera directa generar bots ni noticias falsas, pero sí a través de ella, algunas empresas tienen una fuerte influencia sobre medios y periodistas, sobre todo los que son afines a la oposición.
Además de esos 35 mil millones existe una fuerte cantidad de publicidad de los partidos y de los gobiernos estatales de oposición para generar noticias falsas y complicidades con ciertos personajes.
El caso más claro es el del gobierno del estado de Chihuahua. Según el portal Zona Free, “en cuatro años, la gobernadora María Eugenia Campos Galván ha gastado casi 2,025 millones de pesos en comunicación social, para ocultar casos de corrupción, falta de obras, abandono a la Tarahumara y para descalificar a sus adversarios y a la 4T”.
Y ese portal se quedó corto, porque asume que en 2025 el gasto del Gobierno de Chihuahua en publicidad fue de 400 millones de pesos, aproximadamente, cuando a noviembre de ese año, “el gobierno de la panista María Eugenia Campos ha erogado durante 2025 más de 837 millones de pesos en comunicación y publicidad oficial, cifra que rebasa en 378 por ciento el presupuesto aprobado por el Congreso local, dio a conocer Jael Argüelles, diputada estatal por Morena”, señaló la Jornada en diciembre.
Por su parte, Artículo 19, que da cuenta de que en 2024 los gobiernos estatales gastaron en publicidad oficial nueve mil 704.49 millones de pesos,
Esta cifra significa casi tres veces más que lo que destina anualmente el Gobierno Federal para publicidad oficial (dos mil 713.74 millones en 2023 y tres mil 795.45 millones en 2024) según el mismo organismo no gubernamental de carácter internacional.
De hecho, Artículo19 expone: “Chihuahua, gobernado por el PAN, mostró una situación similar: mientras la Cuenta Pública reportó $629.1 millones, los contratos transparentados sumaron $674.5 millones”. Esa cantidad significa 524.7 por ciento más que los 103 mil 613.7 millones de pesos aprobados por el Congreso local.
Incluso, esa Organización de la sociedad civil expone: “En la relación entre el gasto en medios y los partidos en el poder, los gobiernos encabezados por el PAN fueron los que más recursos destinaron a publicitarse. Con apenas cinco estados, el PAN concentra el mayor gasto per cápita en comunicación social, 164.95 pesos”.
Y añade: “En segundo lugar aparece el PRI, que gobierna dos entidades y registra un gasto per cápita de $132.99, además de destinar 0.56% de su presupuesto total, la segunda proporción más alta. Coahuila, en particular, destaca como el segundo estado con mayor porcentaje asignado a este concepto en todo el país”.
¿Tiene este dinero que ver con la industria de los expertos en todología?
Creo que sí. No quiero decir con ello que todos los que expongan sus sesudas teorías reciban parte de esos recursos, pero sí puedo asegurar que muchos de ellos están influenciados por la narrativa generada por miles de millones de pesos destinados a generar un descontento con el actual gobierno.
Dice el filósofo del metro: la todología es una ciencia tan inexacta como contradictoria.
Fuente: Índice Político.
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