Claudia Guerrero Martinez
"ENTRE LO
UTOPICO Y LO VERDADERO"
Gilberto Nieto Aguilar
"LIBERTAD
Y EDUCACION"
Martin Quitano Martinez
"ENTRE
COLUMNAS"
Evaristo Morales Huertas
"VERACRUZ
EN LA MIRA"
Luis Hernandez Montalvo
"MAESTRO
Y ARTICULISTA"
Cesar Musalem Jop
"DESDE
LAS GALIAS"
Angeles Trigos
"AIDOS
Q DIKE"
La mujer es lo mas bello de la vida, cuidemos de ellas...
El armentismo en jaque; Estancamiento y proyectos truncos
Noticia publicada a
las 03:07 am 17/04/26
Por: Juan Manuel Mecinas.
Al gobernador del estado no le salen las cosas últimamente. La seguridad pública no está en sus mejores números, la inversión extranjera directa se contrajo en el último año y el empleo se estancó.
A eso se añade el proceso tortuoso que ha significado para este gobierno parir el Cablebús que pretende instalar en la capital del estado.
La falta de transparencia y el impacto medioambiental han sido el talón de Aquiles en este tema. Se trata de un proyecto que en términos económicos significa la mitad del presupuesto que gasta la ciudad de Puebla en un año. ¿Escuelas? ¿Hospitales? ¿Bibliotecas? ¿Profesionalización de las policías? ¿Cumplimiento del reglamento de tránsito enfocado en los concesionarios de servicio de transporte público? ¿Infraestructura hidráulica? Nada de eso. La solución del gobierno de Armenta es un Cablebús. La implementación de este medio de transporte, que puede ser una excelente idea (si se tuviera transparencia respecto a su daño al medio ambiente, en comparación con el beneficio que acarrearía a la población), pero también puede no ser necesario dadas las carencias del estado en otras materias. Que sea una buena idea no significa que la ciudad lo necesite. El gobierno de Armenta ha sido incapaz de justificar lo primero (que es una buena idea construirlo) ni lo segundo (que es necesaria respecto de otros problemas que enfrenta la ciudad).
La encuesta del CISO de la BUAP, que los medios oficialistas propagaron como la venida del Mesías, refleja una grave carencia: prácticamente la mitad de los poblanos no conoce el proyecto del Cablebús. Respecto del total de la población, la cifra refleja que el proyecto no se ha socializado lo suficiente y tampoco tiene un apoyo importante. Dos de cada tres poblanos no lo conoce o no lo aprueba. Ahí está el problema y el reto.
El gobierno de Armenta promete proporcionar más estudios sobre el impacto medioambiental, permisos y demás detalles, aunque carece de viento a favor. Hoy en día, la narrativa que se percibe en las calles es que el Cablebús es un mero capricho. Darle vuelta a esa percepción tiene un camino doble y cuesta arriba para el armentismo: comunicación y transparencia.
La sucesión atorada
¿Golpear y golpear y golpear al presidente municipal de tu mismo partido? Es una historia vieja. Barbosa lo hizo con Claudia Rivera, apoyado en su machismo y en los medios de comunicación a los que pagaba para hacer trizas a la entonces presidenta municipal. Algunos de esos medios y “periodistas” (en realidad, matraqueros y extorsionadores) fueron incluso sancionados por violencia de género en contra de la hoy diputada federal. El trabajo estaba hecho: destrozar mediáticamente a la presidenta municipal. El resultado: el panismo se impuso en la capital del estado, y el gobernador se contentó con la derrota de su enemiga morenista. Pero la sucesión se le había descarrilado. Algo parecido le pasa al grupo de Armenta: se le están atragantando los procesos electorales (2027 y 2030) y estos aún no comienzan.
Con razón o sin ella, el gobernador critica una y otra vez al alcalde de la capital, Pepe Chedraui, quien pertenece a su mismo partido. Eso sí: las críticas del gobernador están lejos del señalamiento rancio y machista que Barbosa y sus medios endilgaban a Claudia Rivera. Sin embargo, aun con esa diferencia, llama la atención que el gobernador golpee tanto a un presidente municipal de su propio partido. La razón es la elección de 2027 (para la capital poblana), que se conecta con 2030. El gobernador tenía un alfil para esa posición, quien responde al nombre de José Luis García Parra. Y también una apuesta femenina: la maestra Laura Artemisa García. El problema se traduce en que a catorce meses de la elección y a cinco meses de definir quién liderará el partido en la contienda por la capital del estado, ni Parra ni Artemisa crecieron como esperaba el gobernador, lo que complica imponerlos como candidatos.
Artemisa no crece y otras políticas de Morena alzan la mano con mayores credenciales y más presencia que “la maestra” (piénsese en Claudia Rivera y Olivia Salomón).
El caso de Parra se cuece aparte y resulta preocupante para el grupo en el poder: el gobernador lo ha bajado de la contienda bajo el argumento de que será mujer la candidata a la presidencia municipal y porque sus números no alcanzan a los de Chedraui (más conocido), aunque los negativos del presidente municipal son mayores. Al bajarlo de la contienda a la presidencia municipal también lo está bajando de la contienda a la gubernatura: hacerlo diputado federal plurinominal lo alejaría de la candidatura en 2030, salvo que tuviese el apoyo presidencial directo y Sheinbaum imponga a Parra como candidato a gobernador. El escenario parece poco probable.
¿Por qué entonces pegarle a Chedraui, quien vacaciona en Semana Santa esquiando en Estados Unidos? Porque Armenta necesita que se baje de la contienda (que no vaya a salir con la sorpresa que al final sí puede ser hombre el candidato) y que dé paso a una candidata, ya sea de su grupo o ya sea Olivia Salomón o Claudia Rivera (con ellas piensa que puede lidiar más adelante). Porque, al igual que Barbosa, preferiría perder la capital a que se la quede Chedraui otro trienio. Si Chedraui pierde 2027, ya no habrá 2030 para el envalentonado grupo de Sergio Salomón, que sueña con regresar a la silla principal del gobierno poblano.
El problema para Armenta, como lo fue para Barbosa, es que la sucesión se le está complicando muy temprano.
Mientras todo esto sucede, Nacho Mier sonríe. Cuando los enemigos se enfrentan existe una gran probabilidad que uno de ellos no siga más en la contienda para 2030.
Tiempo extra. El gobernador logró la candidatura de Morena al gobierno del estado sin apoyo de los medios y “periodistas” tradicionales (que en su inmensa mayoría apoyaban a Mier), y a quienes redujo a bufones y matraqueros sin trascendencia.
Hoy, el mismo personaje quiere transmitir las ventajas de sus proyectos o los avances de su gobierno a través de los medios tradicionales.
No comments, your Honor.