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Seminario
Noticia publicada a
las 02:14 am 26/03/26
Por: Redacción.
Habiéndose percatado de que los jóvenes seminaristas de ese entonces gozaban de buena educación y reconocimiento social, y apoyado también por los consejos que le daba su tío Bernardino, aún a pesar de que sentía «instintiva repugnancia» por los asuntos clericales, tomó la decisión de pedirle al clérigo Salanueva que lo apoyara a entrar al seminario de la ciudad.
Gracias al apoyo de su preceptor, Juárez logró salvar el requisito de tener bienes para sostenerse durante sus estudios y de poseer la lengua española como lengua materna, según lo estipulado por las leyes eclesiásticas de América en ese tiempo. Salanueva fue por tanto pieza clave en la formación intelectual de Juárez, por lo que en el futuro lo llegó a considerar como su padrino.
El 18 de octubre de 1821, apenas finalizada la guerra de Independencia, Juárez inició estudios de gramática latina en el Seminario de Santa Cruz, como capense. En agosto de 1823, concluyó estos estudios después de haber obtenido en los dos exámenes realizados nota de excelencia. Se le presentó entonces a Juárez una dificultad grave: su mentor Salanueva deseaba que él estudiase teología moral para recibir así las órdenes sagradas, idea que repugnaba a Juárez, no solo por su desdén hacia lo clerical, sino también por la fama que tenían los que a ese camino aspiraban en el seminario, a los cuales se les llamaba "padres de misa y olla" o "lárragos".
Juárez convenció a Salanueva, con el argumento de que su edad no era suficiente aún para ordenarse así que, mientras tanto, podía estudiar el curso de artes. Inició en el año de 1824 los cursos de latín, filosofía y teología. El seminario no era su vocación y en especial le aburría la teología, clase en donde se dormía en ocasiones. Concluyó este curso de artes en 1827 después de haber sostenido dos actos en público y haber sido aprobado con calificación de Excelente nemine discrepante los exámenes reglamentarios y con notas honrosas de sus sinodales. No obstante, la oposición de su protector Salanueva, abandonó el seminario y se inclinó por el derecho. Desde donde se proyectó con rumbo de la HISTORIA DE NUESTRO PAÍS.