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Noticias desde Cuba
Noticia publicada a
las 04:05 am 21/02/26
Por: Alejandro Almazán.
Por lo pronto, me cuenta El Necio, el gobierno cubano acaba de autorizar una ley que antes hubiera sido impensable, pero que ahora es muy necesaria: se permite que empresas privadas en Cuba comercialicen combustible para sortear la sanción del bloqueo económico estadounidense.
Pedro Jorge Velázquez, mejor conocido como El Necio, es un importante periodista e influencer en Cuba a quien recurro para que me cuente lo que está sucediendo en su país desde que, el 29 de enero pasado, Donald Trump firmó una orden ejecutiva donde amenaza con castigar, vía aranceles, a cualquier nación que exporte “directa o indirectamente” cualquier tipo de petróleo a la isla. “El plan que está tirando Trump es un plan tipo Gaza”, me escribe El Necio y luego me enumera algunas consecuencias inmediatas por la falta de hidrocarburos: el teletrabajo ha aumentado por la falta de luz, pero también porque se han cancelado casi todas las rutas del transporte público; en algunas provincias, por ejemplo, sólo circulan uno o dos ómnibus al día; en otras, funciona uno cada tres días. El traslado de alimentos también se ha retrasado. Las escuelas y universidades están cerradas hasta nuevo aviso. Se ha dejado de vender el combustible subsidiado. Hay mucho más apagones y sólo funcionan los hospitales que cuentan con su propia planta de electricidad. Vuelos a Cuba sí hay, lo que no hay es el combustible para abastecer a los aviones. “Las aerolíneas están llenando los tanques de sus aviones en otros países; aquí en La Habana no se abastece a ningún extranjero. Hay aerolíneas que están cancelando”.
Por lo pronto, me cuenta El Necio, el gobierno cubano acaba de autorizar una ley que antes hubiera sido impensable, pero que ahora es muy necesaria: se permite que empresas privadas en Cuba comercialicen combustible para sortear la sanción del bloqueo económico estadounidense. Además, se están buscando alternativas comerciales con los aliados, todos ellos petroleros: China, Rusia e Irán. No en balde el canciller cubano ha pactado ayuda y asistencia para Cuba con el presidente chino Xi Jinping. La próxima parada es Moscú. El Necio ve difícil que Venezuela entre al rescate de La Habana, menos tras el secuestro y reclusión de Nicolás Maduro. Pero ve factible que la presidenta Claudia Sheinbaum logre darles la vuelta a las prohibiciones de Trump y que mande petróleo a Cuba con la etiqueta de ayuda humanitaria.
Lo que describe El Necio es una operación de asfixia. O, mejor dicho, es una guerra sin bombas, pero con víctimas identificables. Por eso la comparación que hace El Necio con Gaza no es desmedida: el castigo colectivo como método de dominación. Trump ha reactivado la vieja lógica colonial e imperial que, sistemáticamente, Estados Unidos viene aplicando a América Latina. Hoy no hacen falta misiles ni marines. Basta con cortar el combustible, presionar a terceros países, castigar a quien comercie con Cuba y esperar a que la base social se debilite. El plan no es nuevo, pero sí más descarnado. Trump no quiere negociar. Quiere poseer, disciplinar y demostrar. Trump no esconde la intención de doblegar a la isla hasta forzar una rendición política.
Lo que ocurre hoy en Cuba confirma que la doctrina Monroe sigue vivita y matando, sólo que ahora se ejerce con sanciones, aranceles y bloqueos. Es el viejo sueño imperial remasterizado: rendir por hambre lo que no se puede conquistar por las armas. El Necio me dice que el pueblo cubano bien ubica que el nuevo ataque viene de Trump. Por lo mismo, “la gente está más comprensiva y unida”. Ya veremos si la filosofía cubana torea el hambre y al neofascismo. Por lo pronto, El Necio me platica que el sector extremista de Miami está operando como informante y actor político: avisa sobre cada barco petrolero que llega a Cuba, presiona por más sanciones y celebra los apagones como si fuera una victoria moral.
El Necio se pregunta si el grupo duro de Miami también se alegrará cuando, como consecuencia del bloqueo energético, colapsen servicios vitales y empiecen a morir cubanos inocentes.