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Noticia publicada a
las 12:54 am 04/02/26
Por: Felipe Ávila.
Los diversos periodismos pueden —y deben— investigar a la ultraderecha, analizar sus ideas, exponer sus redes de financiamiento y desmontar sus falsedades
La premisa liberal sostiene que todas las ideas deben circular libremente y que sea el debate público el encargado de depurarlas. En esa tradición, cierta prensa cree que entre más voces hay,
mejor funciona “la verdad”. Que no entrevistar es censura. Que la neutralidad es una virtud suprema. Yo ejerzo el periodismo desde una izquierda crítica, pero no doctrinaria, y desde ahí la neutralidad de que habla la prensa liberal es una ficción. Seleccionar a quién se entrevista, cuándo, con qué enfoque y bajo qué formato es una decisión política. Porque todo periodismo es político. La ultraderecha crea enemigos concretos, apela al miedo y normaliza la violencia. Tratar a sus voceros como si fuera una opinión más equivale a despojarlos de lo que representan: la destrucción del pluralismo.
Para mí, la prensa no refleja la realidad. Más bien la organiza según su ideología. Por eso, al “equilibrar” las narrativas, la prensa liberal las equipara y participa en la reproducción de los discursos de odio. Decir “entrevistamos para que la gente juzgue” esconde el verdadero poder del medio o del periodista como legitimador. Entrevistar a Eduardo Verástegui —un activista ultraconservador, antiaborto, anti derechos de minorías y aliado de Donald Trump que en 2023 intentó postularse como candidato independiente a la presidencia de México— lo convierte, automáticamente, en un actor político respetable. Chomsky cree que el periodismo liberal mantiene el statu quo al dar igual peso a extremismos identitarios y a posiciones de derechos. Trump en 2016 es un caso de manual: caricaturizado como fenómeno grotesco, pero amplificado hasta convertir su discurso en paisaje cotidiano.
El periodismo liberal cree que entrevistar es informar, pero entrevistar, incluso bajo un formato crítico o bravucón, también es darle tribuna, concederle visibilidad y hasta legitimarlo. Porque si dar tribuna no implica legitimación, entonces por qué la prensa liberal cuestiona al entrevistador de violadores seriales. El límite ya existe. La discusión es por qué alguien como Verástegui y otros líderes de la ultraderecha suelen quedar dentro y no afuera de esos límites. No en balde los movimientos autoritarios celebran estas apariciones: saben que se legitima no sólo por lo que se dice; también por el lugar que les permite decirlo. Las entrevistas “duras” rara vez desarticulan estos discursos. Ahora se sabe que los actores marginales crecen después de aparecer en TV. Ahora se sabe la correlación sistemática que existe entre la propaganda masiva de discursos xenófobos, antifeministas o antiinmigrantes con el aumento de la violencia social o de legislaciones regresivas.
No se trata de silenciar. Se trata de cambiar el método. Los diversos periodismos pueden —y deben— investigar a la ultraderecha, analizar sus ideas, exponer sus redes de financiamiento, mostrar sus consecuencias materiales, desmontar sus falsedades. Todo eso es informar. Ceder el micrófono es otra cosa. Porque tipos como Verástegui no buscan debatir: buscan victimizarse, presentarse como perseguidos. Provocan, mienten, teatralizan y esa versión, editada, circula como propaganda. El problema no está en si pueden hablar. El problema es por qué el periodismo liberal ayuda a que sean escuchados sin considerar la correlación de fuerzas. La libertad de expresión no obliga a los medios ni a los periodistas a prestar su prestigio, su audiencia y su legitimidad a discursos de odio.
Todos estas reflexiones, vienen al cuento por la más reciente polémica que se desató por la no transmisión en canales públicos de la entrevista que le hizo la dramaturga y periodista Sabina Berman a Verástegui. No se transmitió en Canal 11 ni el Canal 14 porque violaba al menos dos leyes federales y los principios de los medios públicos. La de Verástegui no será la última entrevista que se tenga que cancelar por necesidad de clics.