Claudia Guerrero Martínez
"ENTRE LO
UTÓPICO Y LO VERDADERO"
Gilberto Nieto Aguilar
"LIBERTAD
Y EDUCACIÓN"
Martín Quitano Martínez
"ENTRE
COLUMNAS"
Evaristo Morales Huertas
"VERACRUZ
EN LA MIRA"
Luis Hernández Montalvo
"MAESTRO
Y ARTICULISTA"
César Musalem Jop
"DESDE
LAS GALIAS"
Ángeles Trigos
"AIDÓS
Q DíKE"
La mujer es lo más bello de la vida, cuidemos de ellas...
Fin de ciclo…
Noticia publicada a
las 02:43 am 01/01/26
Por: Rogelio Martínez Huerta.
El consumismo capitalista, hizo de la medida del tiempo un negocio disfrazado de Navidad, año Nuevo Reyes Magos, para después, engarzar otras fechas con las que cada comerciante en grande o pequeño se siga enriqueciendo con la ignorancia convertida en necesidad de los que tienen vacía la mente.
En la quincena de navidad, principalmente con las posadas,
se vendieron luces, árboles, juguetes y miles de artilugios más, que llenaron las mentes de ilusiones, mientras los sentimientos se desbordaron en un mar de mentiras piadosas. Para que al final con los brindis y los grandes, pero innecesarios deseos de año nuevo la situación siga igual o peor que antes del primero de diciembre.
Lo grave es que después del inicio del año nuevo, con el consumo y empobrecimiento de las bolsas de los adquirientes, las cosas tomarán nuevo rumbo. Se iniciará con que solo cambiará un solo número, empero el 6 nada nuevo va a darle al pueblo, porque la situación no variará con las fiestas decembrinas, las felicitaciones y los anhelos de los seres llenos de fervor romántico.
Todo lo contrario, el inicio de año será más feroz que el pasado, porque los negocios se van a endurecer, la economía en este país no crecerá, seguirá girando en torno de la órbita capitalista y esa no perdona, todo lo contrario, exige y determina cómo se debe de hacer política, negocios e inversiones y con eso se consagrará al dios del dinero lo siguiente, hasta llegar al otro principio de ciclo que volverá a dejar la situación como estaba la que termina. Porque todo cambia para que nada cambie.
Con todo lo antes expuesto, de nada sirve que dé para vos y su familia apreciable un buen deseo de año nuevo. Todo lo contrario, caería en el mismo vicio, costumbre o tradición y quienes cultivan las tradiciones, quedan flotando en el pasado para ser olvidados por siempre. Ahí no cabe la dialéctica, ni la semiótica. Empero lea para cambiar, ande para fortalecer y sobre todo, no sueñe porque de lo contrario se quedará a la deriva. Es cuanto…